ANFP reprograma llaves pendientes de Copa Chile tras el temporal en la zona central
Quilín calendarizó para inicios de noviembre los desenlaces de cuartos de final de Colo-Colo y Universidad de Chile, buscando descomprimir un apretado cierre de temporada.

La Gerencia de Competiciones de la ANFP oficializó el nuevo cronograma para los compromisos pendientes de los cuartos de final de la Copa Chile, luego de que las intensas lluvias y las alertas meteorológicas obligaran a suspender la actividad en la zona central del país. La determinación busca ordenar la fase final del certamen copero antes del término del año deportivo, estableciendo jornadas clave durante la primera semana de noviembre.
El primer encuentro en agenda será la definición entre Colo-Colo y Deportes Puerto Montt, pactada para el lunes 2 de noviembre en el Estadio Monumental. En dicho cotejo únicamente se disputarán los 45 minutos correspondientes a la segunda etapa, luego de que el pleito fuera interrumpido por el anegamiento del campo mientras el cuadro albo vencía por 1-0, marcador que le otorga una ventaja global provisoria de 2-0.
Por su parte, la revancha entre Universidad de Chile y Deportes Antofagasta quedó programada para el jueves 5 de noviembre a las 19:00 horas, en un compromiso que deberá disputarse de manera íntegra. El elenco estudiantil afrontará una misión compleja para instalarse en semifinales, ya que en la ida disputada en el norte cayó por 2-0 frente a la escuadra dirigida por Luis Marcoleta, viéndose obligado a ganar por amplio margen.
La recalendarización también incluyó la serie entre Unión La Calera y Coquimbo Unido, cuyo partido de ida debió ser aplazado por el mal tiempo y quedó fijado preliminarmente para el miércoles 4 de noviembre en el Nicolás Chahuán. Con estas modificaciones, el ente rector procura destrabar el empalme hacia las semifinales del torneo, donde el ganador de este cruce deberá medirse precisamente con el vencedor del duelo entre la U y los pumas.
La acumulación de compromisos impone un exigente desafío logístico y físico para los clubes involucrados, que deben combinar esta fase definitoria con las últimas fechas del campeonato regular. En el caso del conjunto universitario, por ejemplo, el cotejo copero se inserta apenas unos días después del Clásico Universitario frente a Universidad Católica, lo que deja en evidencia la congestión del calendario en el tramo final del año futbolístico.


